yo no te quiero
hacer el amor
te quiero hacer el mar





































sábado de sol
andando en bici
creo haber visto
un olivo
y atrás de todo olivo
estás vos
soñando en alto
apretando los párpados
muy fuerte































escribo obedeciendo
a ese canto
de adentro
de ambulancias y pájaros

































Vos sos chato
y la poesía es honda


Vas a estar un rato flotando
antes de llegar al fondo















































Hasta el ciprés de tronco más
gordo
tiene cabeza de aguja















































De madrugada entraron
galopando caballos
en mi cabeza


Vos dormías
sonriendo







































De madrugada la fiebre
ahogada en un lago
de deshielo
hacía burbujas
hacía pinos















































Cuando te la pasas viajando
conocés gente
que no viaja
que te pregunta
que vas a hacer
de tu vida?
por donde seguís
ahora?
Yo nunca sé realmente
qué responderles
nunca sé realmente
por donde voy a seguir
Hoy esta noche
las estrellas me queman la frente
y tengo las manos verdes
de cosechar nueces









































Me di cuenta de donde
estaba
cuando le di mi cansancio a un tronco
al sol
en el mallín



















































Canoa boca arriba
toda la noche
es de los astros de fuego





































La verdadera fiesta es
respirar bien hasta que salga el sol
toda la noche























Estoy rebotando como esa piedra que de pibita tiré contra el suelo en Gral. Roca


Ahora el mundo se tira contra la piedra


Y yo contra vos
que no sos
ni remotamente
parecida al agua


















Estoy sentada en el lugar donde mi viejo abandonó su sueño de pibe de ser bombero

Mi pulso late
como una sirena
que a falta de mar se fabricó piernas








Estoy sentada bebiendo del Lanín todos sus soles

Mi pecho respira
como un quemado
que aviva el fuego tosiendo poemas










el árbol no
piensa
en cómo respira
















Sube dios por mi espina dorsal como un cardumen


Acepto la intriga
Acepto el hambre



Para ver llover hay que ver como llueve en todo














todo se escapa todo
se parece al tiempo























siempre que llovió paró
pero después volvió a llover de nuevo





















"cuerpo" es otra palabra
otro encierro